Archivos Mensuales: septiembre 2011

La bandera amazigh

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La bandera amazigh es multicolor. Esta característica significa la diversidad de las tradiciones amazigh, por un lado, ya que reúnen un rico patrimonio cultural que conforma su identidad y su lenguaje. Por otro lado, muestra la diversidad de los pensamientos de los Imazighen (plural de Amazigh) lo que constituye una fuente inagotable de ideas cuya finalidad es conseguir los principios humanos deseables para garantizar una vida libre.

Sus elementos estan llenos de significado:

* Azul: el color en la parte superior de la bandera es el color del cielo y el mar, dos espacios grandes, inmensos, que no se pueden delimitar, ni las dimensiones de el primero ni el cálculo del volumen del agua en el mar. Es lo mismo para el espíritu amzigh, un espíritu abierto lo que ha dado a luz a un producto intelectual rico en diferentes áreas…..

* Verde: Color de la naturaleza, oasis y valles verdes del la tierra del norte de Africa que es una tierra agrícola fertil en respuesta a unas condiciones climáticas adecuadas de la lluvia y humedad.

* Amarillo: simboliza la luz es también el color de la arena del desierto y la tierra en general. Aquí en el norte de África “Tamazgha“; el origen geográfico del pueblo amazigh, la tierra, la base que soporta mucho peso y que se utiliza para la construcción de viviendas ….Estas casas tradicionales son cálidas en invierno y frescas en verano.

* Letra “Z” AZA: quiere decir que el hombre amazigh nunca acepta la humillación, ni se da por vencido….los imazighen han demostrado su fuerza para liberar su tierra, luchar contra el ataque de sus derechos de existencia como pueblo, la identidad, cultura, idioma….. la presencia del alfabeto en la bandera significa que el pueblo amazigh tiene su idioma original: el tamazight, la lengua que permite la comunicación, recepción y transmisión de ideas entre los pueblos imazighen….. El color rojo de “Z” AZA es el color de la sangre, es decir, la fraternidad y la solidaridad.

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La bandera de Marruecos

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      Marruecos es también llamado el Reino de Marruecos, y se encuentra en el continente de África. Para los demás países, la bandera de Marruecos, se puede ver un poco simple en diseño, pero el significado de cada cosa en ella es muy importante.

El fondo de la bandera es de color rojo, lo que significa que rinde homenaje a los descendientes de Mahoma, el fundador del Islam. En el centro de la bandera hay una estrella en pentagrama, de color verde, tonalidad tradicional del Islam. Y la figura de la estrella es muy importante para este país, ya que es su otro significado es el de la vida, la sabiduría y la salud.

El aceite de argán, vitamina E y Belleza de la Piel

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En el corazón de la tradición marroquí se encuentra el aceite de Argane.

Este aceite precioso proviene de los almendros de l’arganier (árbol de Argane, Argania spinosa-sapotáceas ), árbol endémico de Marruecos.

Actualmente, muchos laboratorios utilizan el aceite de Argán para el cuidado del cabello y uñas y para la fabricación de jabones y cosmñeticos.

Y es que el aceite de Argán es tan apreciado por sus propiedades beneficiosas para el cuidado de las uñas, y su alto contenido en vitamina E, ideal para combatir el envejecimiento y la sequedad de la piel.

En Marruecos han recurrido al aceite de Argán como componente básico de sus cuidados y como elemento de la medicina tradicional.

Hace aproximadamente 2 décadas, los análisis químicos realizados al aceite de Argán confirmaron sus valiosas propiedades nutricionales y dermatológicas (incluyendo el uso para acné, arrugas y heridas leves).

(El aceite de Argan además de una elevada cantidad de vitamina E, contiene un 80% de ácidos grasos esenciales: siendo 45% ácido oléico y 35% linoléico).

Jemaa El Fna

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A principios de verano una viajera que nos visitó nos dijo que la plaza de Marrakech, la famosa Jemaa El Fna, le recordaba a lo que habia leido en una novela de Tahar Ben Jalloun, uno de nuestros escritores más internacionales.

Aqui os dejo unos fragmentos de su novela ‘La nuit sacrée’ (La noche sagrada) en donde podeis ver como la plaza es casi un ser vivo, que crece de la nada y que se convierte en una experiencia única….para ser disfrutada de dia….

La place était déserte, comme une scène de thétre elle allait petit à petit se remplir. J’ai mis du temps pour arriver  jusqu’à vous. Amis du Bien! La place est toujours ronde. Comme la folie (…) Je suis heureuse d’être enfin là. Vous êtes ma délivrance, la lumière de mes yeux.

Y de noche….

Una maravilla que no podeis perderos!

La souffrance qui m’habite ne parle pas d’elle mais de vous, le jour comme la nuit. Mes pensées s’enracinent dans une forêt crépusculaire oú vous êtes pour le moment captive. Mon coeur est un banc de pierre couvert de feuillage, posé sur le chemin pour la halte et le repos. Le hasard ou le vent vous ramènera. Je vous attends. A tout à l’heure.

(Tahar Ben Jelloun, La nuit sacrée, 1987)

De Marrakech a Fez, entre las dunas

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Acabamos de volver de una ruta de 3 dias y 2 noches con dos viajeros brasileños. Desde la otra orilla del Atlántico, a miles y miles de kilómetros, vinieron para maravillarse de una recorrido por nuestro país, que empezó en la ciudad Ocre de Marrakech y terminó en la majestuosa Fez.

Cruzamos el Atlas, parando a Ait Ben Haddou y Ouarzazate hasta llegar al valle del Dades, con su serpenteante carretera, sus pueblos pintorescos, sus montes pelados y valles de frondosos palmerales.

Finalmente el desierto, aquel immenso paraje de arena, único en el mundo, capaz de dejar sin aliento a cualquiera. Como a nuestros amigos, cuando tuvieron la oportunidad de pasear a lomos de los camellos, viendo como el sol se ocultaba entre las dunas, bañando toda al arena de una luz intensamente roja. Sin ruido, más que el de la suave y refrescante brisa, el dulce crujir de las pisadas de los dromedarios sobre la arena, llegamos al campamento. En pocos minutos el cielo azul desapareció para dar paso a un manto de estrellas. Una estrella fugaz, un deseo. Y un té de bienvenida, nuestra bebida nacional.

Comimos deliciosamente gracias a Hda, nuestro cocinero, que preparó un típico tajine de pollo con verduras y la ensalada marroquí, de tomate, pepino y cebolla, con la fruta de la temporada: en esta época, es el turno de los higos y la huva, y un poco de refrescantes melón y sandía. Paseamos bajo la luz de la luna por encima de las dunas para luego irnos a dormir a las jaimas.

Al dia siguiente, nuestros dromedarios nos condujeron, justo después de la salida del sol, cuando sus primeros rayos de luz bañan el campo de dunas, hacia el hotel, para ducharnos y comer un completo desayuno, que Barak nos preparó, para recuperar fuerzas. Volvimos a la carretera hacia Rissani, a ver el souk o mercado de animales y el de especias y artesanía. Día de bulliciosas compras. Y como justo ahora se recoge el dátil, un buen saco de esta delícia.

Proseguimos nuestro camino hacia Fez, pasando por Midelt en donde comimos, y por el bosque de cedros hacia Ifran, hasta nuestro destino final, Fez, en donde hemos dejado a nuestros amigos para realizar la indispensable visita a esta ciudad imperial.

Una ruta intensa que bien lo merece.

Obrigado amigos muito, até a próxima!